Comenta y puntúa nuestros artículos...

Viernes, 29 Julio 2016 15:55

Mi vieja sotana

Escrito por
Valora este artículo
(5 votos)

Hay ocasiones en la vida en las que uno quiere reflexionar... Es como si los mismos sentimientos que se estorban por salir desde lo más secreto del corazón anhelaran escapar… El problema de estas explosiones es el desorden lógico que conllevan.

Posiblemente muchos al leer estas líneas queden perplejos por el tema abordado, y hasta consideren una soberana pérdida de tiempo cada uno de los presentes renglones. Y tal vez tengan razón…

Pero como no puedo negarme en este momento al corazón, con estas pobres y poco eruditas pinceladas quisiera hacer un homenaje a una anciana de 11 años. Perdonen la desprolijidad pero quiero reverenciar a mi vieja primer sotana.

Tantos, en estos últimos años viéndola han hecho comentarios agresivos hacia ella, y la constante recomendación de cambiarla casi que se ha vuelto un estribillo.

Sin embargo, vale tanto esta sotana.

Llegó a mi vida en uno de los momentos más importantes. Mi consagración religiosa estaba en sus albores, y el deseo de portarla casi que se tornaba en obsesión.

Recuerdo que no la vi hasta el momento mismo en que sobre mis brazos ingresaría al templo en que nos uniríamos en adelante. ¡Estaba hermosa!

La inexperiencia me llevó a colocarla sobre mi cuerpo de un modo torpe, tal vez al mismo ritmo del latido agitado de mi corazón. Todo era nuevo, y ella era nueva.

Recuerdo que me dijeron que debía ser mi piel, y creo que lo entendí, porque muchas veces ante la posibilidad de marchar hacia un lugar que no me permitiera usarla sentí estremecerse mi pecho.

Recuerdo el orgullo y el cuidado exhaustivo de los primeros tiempos.

Recuerdo a aquellos que se acercaban ilusionados a lo largo de estos años, antes de llegar yo a la consagración definitiva que me transformó en otro Cristo, y que preguntaban si los podía confesar.

Recuerdo los gritos ofensivos en la gran capital tras andina durante la primera parte del noviciado, así como los elogios inconscientes que nos hacían diciéndonos “Padre Hurtado” en el mismo lugar unos meses después cuando éste fue canonizado.

Recuerdo el día que la perdí, y con más alegría recuerdo el glorioso momento en el que luego de un año de extravío la encontré.

Recuerdo a aquel joven que alegre se acercó preguntando por la vocación, cautivado por la negrura de ella.

Recuerdo las manos de mi madre remendándola frecuentemente estos últimos tiempos.

Tantas cosas recuerdo… Tantos sentimientos de gratitud brotan hacia ese pedazo de tela vieja.

Hoy, colgada aún en una sencilla percha de mi ropero estás todavía dispuesta. Ni tus remiendos como tampoco tu descolorida presencia te amilanan. Ahí estás, casi invitándome a salir de nuevo al combate, a llevarme a la capilla, a dar testimonio del que un día hizo que su Madre se vistiera de tu color. Y sí…, quiero querida sotana.

Sinceramente no sé por cuánto tiempo más me acompañarás, pero lo que sí sé es que hay un ejemplo tuyo que jamás se borrará de mi memoria, y es ese darlo todo por una causa noble.

Dios quiera que un día mi cuerpo extenuado por el cansancio, por el maltrato o el desprecio pueda vivir tu dulce agonía.

Dios quiera que mi perseverancia y fidelidad en este Instituto del que tú eres signo haga honor a tu memoria…

Visto 1220 veces Modificado por última vez en Viernes, 29 Julio 2016 16:34

Artículos relacionados (por etiqueta)

2 comentarios

  • Enlace al Comentario Graciela Rita Fernández Jueves, 12 Enero 2017 01:02 publicado por Graciela Rita Fernández

    Hermosa reflexión Padre Pablo.
    Cada vez que entrego una sotana terminada, es mi deseo que quien la vista, sea novicio, seminarista o sacerdote la lleve con ese orgullo que usted ha descripto en su relato, y que vuestra presencia sea el mismo Jesús entre la gente.
    Ya son cerca de 500 en estos años y espero poder seguir con este hermoso oficio. Que Dios y la Virgen lo protejan siempre. Graciela.

    Reportar
  • Enlace al Comentario mirta Sábado, 30 Julio 2016 01:04 publicado por mirta

    Maravilloso,un gran ejemplo de lo que significa para el mundo ser consagrado y ser mirado como perteneciente a Jesús

    Reportar

Deja un comentario

Make sure you enter all the required information, indicated by an asterisk (*). HTML code is not allowed.

Hay 43 invitados y ningún miembro en línea


Subscribe Here
Si desea recibir los articulos recientes en su email, por favor rellene los datos.



Gracias por suscribirse...
Joomla Extensions powered by Joobi